06 enero, 2010

¡Inaugurada la nueva ampliación en la Concordia!

THE DAILY EXPRESS - Londres, 6 de enero de 1910

por Devon Mills




Un poco de historia

La Concordia (oficialmente Estación Geoestacionaria Concordia) es la estación espacial más grande construida hasta la fecha, seguida de cerca por el Petit Soleil (estación espacial francesa de observación construida en 1858, en la órbita de Júpiter) y el astrobuque HMSK Vasa (nave sueca que, si bien no es una estación, en muchas ocasiones actúa como tal debido a su masivo tamaño). La construcción de la Concordia comenzó en 1846 y en ella participaron directamente más de diez naciones y otras veinte contribuyeron con aportaciones diversas, siendo por tanto un ejemplo de cooperación internacional. El proyecto original, obra del genio ruso Edward Tsiolkovsy, incluía un cosmopuerto en el que podrían atracar los grandes astrobuques para cargar y descargar mercancías, así como naves de pasajeros, lo cual evitaría tener que aterrizar en las eficaces pero rudas cápsulas de desembarco orbital. También contaba con una zona de recreo con campos de cricket, croquet, badminton, fútbol y tenis (todos ellos incluían la posibilidad de escoger entre “gravedad terrestre” y “baja gravedad”), dos hoteles, cinco restaurantes, una zona de cultivo hidropónico de plantas, un jardín botánico con una gran cúpula y una biblioteca.

Debido a las diversas ampliaciones que se han realizado a lo largo de estos 64 años (especialmente las que se hicieron en 1896 en su quincuagésimo aniversario) ahora mismo la Concordia es varias veces más grande que su proyecto original, cuenta con innumerables atracciones turísticas y es la sede oficial de la Sociedad Internacional de Caballeros por la Preservación de la Monarquía. A pesar de ello, se ve desbordada por la cantidad de tráfico aeroespacial que mantiene la Tierra, por lo que las cápsulas reutilizables de desembarco siguen estando a la orden del día, especialmente en las naves de pasajeros de menor categoría y las mercancías resistentes.


Un Ascensor a las Estrellas

Nada de esto habría sido posible sin la Escalera al Cielo, también un proyecto de Tsiolkovsky, que es más bien un ascensor manejado por cables que una verdadera escalera ¡Aunque el valor poético de su nombre es indudable! El cable, con sus más de 36.000 Km. de longitud, permite viajar desde las islas Gilbert, muy cerca del ecuador, hasta la Concordia en unos días, ahorrando enormes cantidades de cavorita en el proceso, y evitándose las molestas aceleraciones producidas en las catapultas orbitales. Mediante un ingenioso sistema de engranajes, el Ascensor se desplaza a velocidad constante la mayor parte del recorrido, de modo que el trayecto se convierte en un viaje de placer.

Como muchos ya sabrán, en realidad hay dos ascensores que llegan a la Concordia, uno para mercancías y otro para personas. Este último ascensor ha renovado recientemente todas sus instalaciones para ofrecer a los viajeros hasta el último detalle en comodidad y servicio. Una legión de autómatas sirve a los caballeros y damas que viajan a bordo las veinticuatro horas del día; cualquier hospedado en el Ascensor puede acercarse a los cristales panorámicos y disfrutar de las espectaculares vistas. Sin duda, un viaje que se debería hacer al menos una vez en la vida, aunque lo cierto es que este lujo no está al alcance de todos los bolsillos.



Datos de la Concordia

Nacionalidad: Internacional (actualmente bajo el mando del capitán italiano Domenico Lomartire)

Idioma oficial: Esperanto

Diámetro: 3,6 millas

Capacidad: 152.425 personas (tripulación incluida) y 22 dársenas de acoplamiento de astrobuques